LA
OBSERVACIÓN DEL PACIENTE
La forma del cuerpo es uno
de los primeros elementos que observa el médico.
Su aspecto exterior es el reflejo del estado energético
de los órganos. Si estos últimos están
sanos su aspecto es robusto. A la inversa, una deficiencia
interna puede detectarse por la simple observación
del cuerpo. Una tez cerosa, un cuerpo flaco, un pecho
estrecho, hablan de una deficiencia de sangre o de Yin.
Un sujeto obeso, de tez sin brillo y capacidades intelectuales
disminuidas, evoca una deficiencia del Yang.
La
lengua
Se
estudia la forma, el color y la naturaleza del revestimiento.
A veces, la modificación patológica sólo
aparece
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en ciertas partes de la lengua. Un diagnóstico topográfico,
según la representación de los tres centros
o según la ley de los cinco elementos, permite relacionar
esta manifestación con un órgano determinado.
El estudio de la lengua permite
conocer el factor patológico que interviene y gracias
a ella es posible seguir la evolución de la enfermedad.
Otras
partes del cuerpo
Pocas
regiones anatómicas escaparon al examen atento de
los chinos. Las
más importantes son la forma de la cabeza, la cabellera,
los ojos, las orejas, la nariz, los labios, los dientes,
las encías, las uñas, etc… |