LOS PUNTOS   1   2   3    
 

LAS AGUJAS
Es el modo de estimulación más conocido. Según la indicación y el lugar, se hace penetrar, a una profundidad que varía de 1 a 20 mm, una aguja muy fina de metal. Los síntomas cutáneos o los dolores superficiales necesitan un pinchazo poco profundo para actuar sobre los meridianos más superficiales del cuerpo. A la inversa, cuando se quiere estimular el meridiano profundo para movilizar la energía de un órgano se practica un pinchazo más importante. La inserción no debe ser dolorosa ni lesionar los trayectos nerviosos o vasculares.
En la tradición china se reconocen 9 tipos de agujas. En nuestros días suele recurrirse a finas agujas de acero que varían entre 0,2 y 0,4 mm.

LAS MOXAS
La moxibustión consiste en hacer quemar sobre el punto de acupuntura una pequeña cantidad de artemisa, planta seca que se presenta en forma de rulos o de conos que se consumen lentamente. Permite así que el calor que desprende, sin producir quemaduras, penetre en profundidad en el punto de acupuntura. Este modo de estimulación se utiliza cuando se quiere tratar una patología local desencadenada por el frío pero también cuando se quiere tonificar los vacíos de energía.

La elección entre pinchazo y moxibustión depende del diagnóstico y del efecto buscado.