LAS
AGUJAS
Es
el modo de estimulación más conocido.
Según la indicación y el lugar, se hace
penetrar, a una profundidad que varía de 1 a 20
mm, una aguja muy fina de metal. Los síntomas cutáneos
o los dolores superficiales necesitan un pinchazo poco
profundo para actuar sobre los meridianos más superficiales
del cuerpo. A la inversa, cuando se quiere estimular el
meridiano profundo para movilizar la energía de
un órgano se practica un pinchazo más importante.
La inserción no debe
ser dolorosa ni lesionar los trayectos nerviosos o vasculares.
En la tradición china
se reconocen 9 tipos de agujas. En nuestros
días suele recurrirse a finas agujas de acero que
varían entre 0,2 y 0,4 mm.
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LAS
MOXAS
La
moxibustión consiste en hacer quemar sobre el punto
de acupuntura una pequeña cantidad de artemisa, planta
seca que se presenta en forma de rulos o de conos que se
consumen lentamente. Permite así que el calor que
desprende, sin producir quemaduras, penetre en profundidad
en el punto de acupuntura. Este modo de estimulación
se utiliza cuando se quiere tratar una patología
local desencadenada por el frío pero también
cuando se quiere tonificar los vacíos de energía.
La elección entre pinchazo
y moxibustión depende del diagnóstico y del
efecto buscado.
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